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Asociación Técnica de Diarios Latinoamericanos

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Boletín Semanal Julio 9, 2018

Cada vez que estamos dando un 'like' en Facebook, viendo nuestra serie favorita en Netflix, o enviando un email, parecemos no darnos cuenta de las enormes cantidades de datos que estamos usando y que impactan directamente en el consumo energético del planeta.

Contrario a lo que comúnmente puede pensarse, los medios digitales no son más amigables con el medioambiente que otros soportes. De hecho, según estimaciones del año 2011, los data centers –necesarios para almacenar la información de la red consumían cerca del 1,3% de la energía eléctrica mundial.

Google, por su parte, transparentó el impacto de su plataforma con un dato ejemplificador: "una búsqueda consume la misma cantidad de energía que una ampolleta de 60W encendida durante 17 segundos". Es cosa de hacer los cálculos: Google recibe 2,3 millones de búsquedas por segundo.

Mientras, un estudio de la Swedish Royal Institute for Technology arrojó que una persona que leía un periódico diariamente, en Europa, podía consumir un 20% menos de carbono que cuando veía las noticiasonline.

Esto, sin considerar el impacto que tiene la tecnología una vez desechada. Según un estudio de la organización ambientalista Greenpeace, en Europa, los desechos electrónicos están aumentando de un 3 a 5% por año, casi tres veces más rápido que el flujo total de residuos.

Por el contrario, la comunicación impresa cuenta con ventajas comparati-vas incuestionables. Su soporte, el papel, proviene de fuentes renovables y es 100% biodegradable. Gracias a que la fibra de papel puede ser reuti-lizada hasta siete veces, "el papel es uno de los productos más reciclados en el mundo", dice Greg Selfe.

En Chile, estudios realizados por el Ministerio de Medio Ambiente indican que el 80% de los papeles y cartones se recicla, siendo uno de los productos con mayor nivel de reciclaje en comparación a otros productos como los aceites y lubricantes (50%), equipos informáticos (17%) y las baterías (7%).

La Sociedad Recuperadora de Papel (Sorepa) recopila cartones y papeles equivalentes a 350 mil toneladas al año, con más de 400 contenedores, en Santiago.

En otras naciones latinoamericanas como Colombia, la tasa de reciclaje alcanzó un 48%, en 2013, y en Europa un 72%, en 2014. "Eso está acercándose prácticamente al máximo", agrega el experto.

A pesar de contar con estos datos a la mano, bancos, empresas de servicios y del retail, han convencido a sus clientes de dejar de recibir sus facturas impresas y migrar a las digitales, bajo el argumento de que así pueden contribuir a salvar bosques.

"Estas afirmaciones no tienen sustento, son engañosas y pueden tener un efecto duradero en la percepción que los consumidores tienen sobre el papel", opina Greg Selfe, director para el Reino Unido de Two Sides, organización que busca derribar mitos en torno al impacto medioambiental del papel y el impreso.

De acuerdo a Two Sides, estas acciones corporativas caen dentro de una práctica conocida como greenwash, en la que empresas manipulan y sesgan información en relación a sus productos y servicios, con el fin de hacerlos parecer ante la opinión pública como respetuosos con el medioambiente, cuando en realidad no lo son.

En el ejemplo expuesto sobre la proliferación de campañas a favor de la facturación electrónica, más allá de querer salvar al planeta de la deforestación, lo que realmente mueve a las empresas que están detrás es el ahorro de costos, asociado a la reducción de impresión de boletas mensuales.

El papel no es el principal culpable de la deforestación

Culpar a la producción de papel de la deforestación es a todas luces incorrecto. De acuerdo a datos de la FAO de las Naciones Unidas y Greenpeace, el 90% de la deforestación mundial se debe a prácticas de agricultura no sustentables y a la ganadería.

Por otro lado, los árboles que se utilizan para la producción de papel no provienen de bosques nativos, sino de plantaciones de pino y eucalipto, orientadas a dichos fines y que, en su mayoría, cuentan con certificaciones.

Es por eso que, con este tipo de cifras en mano, Two Sides se ha embarcado en la ardua labor de entregar a las personas información correcta y comprobada sobre el uso de papel. Aunque desde el 2008, esta iniciativa, impulsada por la Cadena de Suministros de la Comunicación Gráfica en el Reino Unido, ha buscado desmitificar ideas comunes y erróneamente popularizadas, el debate ambiental es difícil de simplificar. "Los bosques y los árboles son temas cargados de emotividad para los consumidores", dice Selfe. "Pero, el papel es un producto renovable y sostenible", concluye.