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Asociación Técnica de Diarios Latinoamericanos

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Boletín Semanal mayo 12, 2019

La compañía acaba de vender a Sinclair los canales de deportes de la Fox que incluía el paquete porque el Departamento de Justicia de los Estados Unidos la obligó a hacerlo por poseer ESPN.

Disney comienza a rentabilizar los activos que ha adquirido con la compra de 21st Century Fox, por la que ha pagado más de 70.000 millones de dólares, en una de las operaciones más onerosas de la historia en el mundo del entretenimiento. Todo vale para la compañía de Mickey Mouse de cara al lanzamiento, a finales de año, de Disney+, la plataforma de contenidos en streaming que ultima, y que reunirá lo mejor de la casa madre, de Pixar, Marvel y de la propia Fox, sin olvidar a Star Wars (que además estrena película este 2019).

La compra de 21st Century Foxademás de 600 películas y decenas de series, también ha integrado en el catálogo de Disney los contenidos de National Geographic, que servirán para alimentar y diversificar la plataforma, y deportes. Y es ahí donde ha comenzado a sacar tajada: acaba de desprenderse de todo ese deporte, que venderá a Sinclair por 10.000 millones de dólares, según ha adelantado el 'Wall Street Journal'. El paquete incluye 21 canales de televisión regionales especializados en deportes, así como los derechos de emisión de las competiciones que difunden.

Cuando se firmó la venta de los activos de la Fox, quedó claro que Fox News y Fox Sports no entraban en el paquete. No así estos canales regionales, a priori de menor valor tanto para Fox como para Disney, que cuenta en su catálogo con el gigante ESPN. Esa es la razón por la que la compañía se ha deshecho de estas emisoras: el Departamento de Justicia de los Estados Unidos han obligado a Disney a venderlas. Y lo hará al mayor poseedor de canales de televisión del país, la polémica Sinclair Broadcast Group.

Qué es Sinclair, el grupo que ha comprado a Disney los canales de deporte de la Fox

Sinclair lleva unos años en el ojo del huracán por su posicionamiento a favor de Donald Trump, lo que ha permitido evidenciar el inmenso poder de este conglomerado que se ha hecho fuerte desde lo local. Aglutina alrededor de 170 canales de televisión local, lo que llevó a Michael Copps, exdirector de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), a considerar a la compañía "la empresa más peligrosa de la que la mayoría de la gente jamás ha oído hablar". La razón está en que, según el Pew Research Center, el 85 % de los estadounidenses confían en los medios locales, en parte porque la información que brindan es esencialmente local, donde la mentira o la ideología tienen escasa cabida. No así para Sinclair, que durante la convulsa campaña electoral de 2016 se posicionó descaradamente a favor de Trump y en contra de Hillary Clinton, demostrando que el establishment había obviado algo tan estadounidense como la comunidad a la que se pertenece, a pesar de poder contribuir sobremanera a una causa cuando se cuenta con decenas de estaciones de televisión aparentemente inocuas. El establishment también obvió que Julian Sinclair Smith, hijo del fundador de la compañía, es un conocido donante del Partido Republicano.

Ahora, y si la operación prospera, Sinclair seguirá aumentando su poder local en plena revolución del mercado de la televisión. La compañía, valorada en 1.000 millones de dólares, no pudo hacerse el año pasado con las 42 estaciones por las que pujaba: Tribune Media Co, su propietaria, canceló la venta. Parece que esta vez sí ha resultado ganadora de una operación en la que también pujaban Liberty Media (la compañía propietaria de la Fórmula 1) y Big 3 Basketball LLC.