Índice

Sponsors

cic flint kodak3

logo-atdl

Asociación Técnica de Diarios Latinoamericanos

Índice

Boletín Semanal mayo 29, 2020

El WP ha recibido el premio al mejor diseño digital de un periódico

La edición digital del periódico The Washington Post ha sido elegida como la mejor diseñada del mundo. El premio fue anunciado ayer por la Society  for News Design (SND), que considera que el diseño digital del diario capitalino estadounidense, “no está atrapado dentro de los formatos impuestos a la industria de las noticias por las grandes plataformas, sino que extiende los límites del diseño y utiliza nuevas tecnologías para contar historias importantes e interesantes”.

Muchos periódicos no están prestando a su diseño digital la importancia que prestaban o aún prestan a sus ediciones impresas y, tal como criticaban recientemente algunos expertosla mayor parte ha seguido evolucionando un modelo de diseño que nació en la época de lo que sería para el periodismo el equivalente al shovelware (el software a granel que se apila a paletadas), es decir, un mero volcado a paladas de las noticias impresas sobre una web, en el que el valor del diseño era lo de menos. Se trataba de volcar a formato digital lo que se escribía para la edición impresa.

Lo que en un diario impreso era una doble página profusamente ilustrada, con cintillo uniendo ambas hojas, distintas piezas jerarquizadas con distintos titulares, antetítulo, subtítulo, entradillas, destacados, ladillos, gráficos, etc., en digital se resolvía con un texto corrido que ni siquiera mantenía tipografías o cuerpos distintos para, por ejemplo, ladillos o el texto, o los despieces informativos se resolvían con artículos separados en la web, enlazando hacia ellos.

Diseño de historias

Es verdad que el modelo legacy ha evolucionado, y lógicamente mucho, pero en general se ha seguido trabajando durante años sobre la base de contenedores iguales para todos los contenidos, a los que se ha ido agregando contenidos audiovisuales (un vídeo en mitad de la noticia o arriba, gráficos intertextuales, un audio que da igual que esté al principio o al final de la noticia, etc.).

The Washington Post, aunque no únicamente pero sí de manera decidida, hace tiempo que empezó a apostar por formatos distintos según la información, por ejemplo para las piezas largas, de información reposada. Los reportajes, que en la edición impresa se daban con profusión de detalles, empezaron a tener un entorno propio en The Washington Post.

El paso del tiempo practicando con estos formatos nativos, que ya no seguían el modelo legacy, ha permitido que en The Washington Post se creen piezas como The Mueller Report Illustrated, de seis capítulos, que recrea El Informe Mueller con una estética completamente alejada del modelo imperante en los periódicos digitales, creando un universo propio.

The Mueller Report Illustrated

El trabajo del WP en The Mueller Report le ha valido también una medalla de oro en los premios de la SND, en este caso tanto para la edición digital como la impresa. Los jueces consideran que “la historia está construida para tres plataformas específicas: escritorio, móvil y un libro impreso, y cada una usa las fortalezas de ese formato para atraerlo a una experiencia inmersiva. Este trabajo desafía nuestras nociones sobre lo que puede ser el diseño, lo avanza como una habilidad periodística y señala nuevas formas de involucrar a los lectores y ayuda a demostrar el valor del periodismo al público”.

Los diseños de las historias largas son uno de los puntos diferenciales en el trabajo del Washington Post. Trabajos como Lo que queda de Bears Ears, un reportaje sobre la situación actual de esta reserva arqueológica y cultural de Utah, de significado profundamente sagrado para muchas tribus nativas americanas, establecida por Barack Obama el 28 de diciembre de 2016 y que después Trump ha reducido en extensión un 85%, ha merecido otro reconocimiento en los premios, así como el trabajo Cómo vestirse para el espacio, un reportaje que permite explorar cinco trajes espaciales icónicos en 3-D y repasar más de 50 años de vuelos espaciales en un diálogo entre el periodista de la industria espacial de The Washington Post Christian Davenport y la columnista de información sobre moda Robin Givhan. Las imágenes y el texto fluyen de izquierda a derecha y de arriba abajo.

Cómo vestirse para el espacio, otro de los trabajos premiados

Trabajo con gráficos

Pero si el diseño de las historias es uno de los méritos que cabe atribuir al Washington Post en cuanto a diseño en medios periodísticos, el periódico de Jeff Bezos también destaca por encima de otros en la elaboración gráfica. Trabajos como el realizado por Tim Meko el verano pasado sobre el clima y los desastres naturales en Estados Unidos alcanzan unas cotas de ejecución elevadísimas. Mapas de densidad de inundaciones, tornados, incendios forestales, relámpagos o terremotos y volcanes van jalonando el texto, no sólo complementándolo, sino hablando por sí mismos, con una profusa riqueza cromática.

Trabajo sobre clima y desastres naturales en el Washington Post

Formatos específicos dentro de historias

Otro de los aspectos en los que destaca el Wapo, es en el uso de formatos específicos y su integración dentro de las historias. Así como la mayor parte de los medios de comunicación agregan el vídeo como un elemento más en la noticia, donde caiga en ocasiones, el Washington Post cuida de que tenga su propia coherencia en la historia. Por ejemplo, en la serie Gone in a generation, sobre cómo el cambio climático está alterando vidas en Estados Unidos, el vídeo se integra perfectamente como parte inseparable de la narración, fluyendo como si se viera en primera persona, mientras se van leyendo los textos, creando además con el audio una profunda sensación de inmersión.

Gone in a Generation

Pero por encima de todo, tal y como precisamente ha valorado el jurado, además de salirse del diseño legacy, el mérito del Washington Post es haber roto los silos departamentales y crear equipos interdisciplinares de diseñadores, periodistas, informáticos, etc., que permiten plasmar en su edición digital informaciones importantes con su propio lenguaje y la misma maestría (o cerca), de lo que la edición impresa ha conseguido en su soporte a lo largo de décadas.